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Lo que puedes aprender con Disney sobre comunicación eficaz en vídeo

Yo siempre he pensado que, más que aprender con Disney, con sus películas lo que podemos hacer es desaprender.

Que si príncipes azules, que si cuentos de hadas, que si hechizos que te solucionan la vida y te hacen feliz para siempre…

Venga ya, ¡nada de eso existe!

El otro día, sin embargo, vi la famosísima peli de Frozen. No tenía ni idea de lo que iba, pero reconozco que pensaba que no me iba a gustar.

Quizás fue debido a las nulas expectativas por lo que la disfruté tanto. Frozen me mantuvo pegada a la pantalla todo el rato, riéndome a carcajadas, emocionándome y comentándola con mis amigas por WhatsApp (si lo hubiéramos sabido, habríamos celebrado un cinefórum, porque todas estábamos viéndola en nuestras respectivas casas).

Al acabar la peli me di cuenta de que es posible aprender con Disney.

Es más: me di cuenta de que sus pelis nos pueden brindar bastantes lecciones sobre comunicación eficaz en vídeo.

Rebuscando en mi memoria para rescatar las pelis de Disney que he visto a lo largo de mi vida he obtenido la inspiración para escribir este artículo, en el que te muestro qué puedes aprender con Disney sobre comunicación eficaz en vídeo.

 

Qué puedes aprender con Disney sobre comunicación eficaz en vídeo

#1 No seas un personaje plano: ¡Evoluciona!

Existen películas que pueden ser divertidas, pero que nunca podríamos considerar obras maestras.

Son esas pelis plagadas de personajes planos y estereotipados: el tío cañón, la guapa, el graciosillo, la empollona…

Estos personajes están bien para un rato, pero si colonizaran todas las pelis que vemos acabaríamos hartos de ellos. Sabemos cómo van a actuar, qué van a decir, qué cosas no están dispuestos a hacer, qué les gusta y qué no…

Es decir: sorpresa CERO.

Pero los protagonistas de las pelis de Disney, por muy marcados que estén, siempre tienen un margen de evolución: Buzz Lightyear y Woody (Toy Story) pasan de odiarse a ser los mejores amigos; Mulan cambia un encierro en casa por la guerra; Pinocho pasa de la madera a la carne y los huesos…

Todos experimentan su particular viaje del héroe.

¿Qué puedes aprender con Disney a partir de esto?

Cuando empiezas a entrenarte para comunicar eficazmente en vídeo, es esencial que estés dispuesto a cambiar.

A mejorar y a transformarte, a sorprenderte, a dejarte un margen de maniobra que te conduzca a una versión mejorada de ti mismo.

Si realmente quieres llegar a comunicar bien ante la cámara, debes saber que habrá aspectos de ti mismo que deberás transformar.

Esto, que parece obvio, deja de serlo cuando te pones a la faena y te das cuenta de que estás tan encariñado con algunos de esos aspectos que preferirías mantenerlos, aunque te estén perjudicando. 

Pero permanecer anclado a ellos no te permitirá evolucionar y te convertirá en un personaje plano, como algunos maléficos de las películas, que son malos desde el principio hasta el final.

Así que… ¿prefieres ser el personaje de una peli para pasar el rato, o de una obra de arte? En comunicación eficaz en vídeo, yo te animo a vivir tu propio viaje del héroe.

#2 Recuerda incluir en el casting al personaje entrañable

Todas las pelis de Disney tienen un personaje común: el que nos hace reír más que ningún otro, el que estamos deseando que aparezca en pantalla porque sabemos que lleva consigo fiesta asegurada.

Olaf en Frozen, Timón y Pumba en El rey león, Sebastián en La Sirenita…

Se trata de ese personaje entrañable que acaba vendiendo más peluches que el protagonista. Y cada uno es entrañable por unas razones, pero casi todos comparten una: el sentido del humor.

Cuando te pongas delante de una cámara, asegúrate de que, además de haberte vestido, maquillado y peinado, llevas encima un poco de sentido del humor.

Pero no para hacer chistes ni para provocar carcajadas en tus lectores como hace Olaf, sino para:

  • Reírte de ti mismo cuando vayas por la décima toma y empieces a hartarte de intentarlo.
  • Mantener fresca la creatividad. Si desechas el sentido del humor, no se te podrán ocurrir frases, gestos o ideas para la edición que sean creativas, que se salgan de lo que habías planeado y que mejoren tu idea beta.
  • Permitir que salga tu lado más natural. Tú tienes tu propio sentido del humor: si lo atajas porque crees que ante la cámara tienes que ser “serio”, “profesional” o “estricto”, estarás censurando una parte de ti mismo que te hará perder naturalidad ante la cámara.
  • También puedes soltar chistes y provocar carcajadas si te apetece y eso cuadra con tus valores como comunicador y los valores de tu blog 😉

Recuerda ser entrañable a tu manera… teniendo siempre a la vista el sentido del humor.

 

#3 Mantén a los niños despiertos: ¡No te olvides de cantar!

Tanto si has visto todas las pelis de Disney como si sólo conoces una quinta parte de su filmografía, seguramente hay algo que sabrás hacer:

Cantar un fragmento de una canción de alguna de sus películas.

¡Me apuesto lo que sea! 🙂

Las canciones no están en las películas de Disney porque sí. Los guionistas son muy listos y saben que las canciones:

  • Aportan dinamismo a la película: es imposible que los niños se duerman o que los adultos se aburran cuando aparece una canción.
  • Ayudan a fijar el mensaje: “Hay un amigo en mí” (Toy Story), “Volarás” (Peter Pan), “Suéltalo” (Frozen), “Busca lo más vital” (El libro de la selva)… Se trata de mensajes asociados a valores que recordaremos por los tiempos de los tiempos.
  • Venden discos y merchandising. Y esa razón, aunque parece irrelevante en este artículo, no lo es…

¿Qué puedes aprender con Disney sobre estos tres puntos asociados a las canciones de sus pelis?

  • No te digo que te pongas a cantar en mitad de tu vídeo, pero sí que busques formas de romper los ritmos de tu grabación y de añadir dinamismo al asunto. Minimiza las posibilidades de que tu lector se duerma viéndote (o de que cierre el vídeo, que será más probable).
  • Ponle las cosas fáciles a tu espectador y haz que recuerde la idea / el valor principal que quieres transmitir. Más vale hablar 5 minutos de un solo tema que disertar sobre 5 temas en un minuto. Recurre a tu sentido del humor y a tu creatividad para buscar la manera de fijar el mensaje en tu audiencia.
  • Ten claro que, cuanto más “cantes”, más cumplirás tus objetivos de venta. Como las canciones de las pelis de Disney, cuanto más capaz seas de mantener enganchado a la pantalla a tu espectador, mayores serán las posibilidades de que te compren.

Ya sabes… si hay algo que puedes aprender con Disney, es que ¡tienes que empezar a cantar! 😉

 

#4 Comunica para tu lector ideal, pero no te olvides de los demás

Está claro para quién están diseñadas las pelis de Disney: para los niños.

Pero entonces, ¿por qué los adultos disfrutamos tanto con ellas? ¿Por qué nos hacen reír y llorar aunque tengamos 20, 40, 70 años?

Porque los creativos de Disney, aunque escriben y dibujan sus pelis pensando principalmente en los niños, en ningún momento pierden de vista a los que van a acompañarlos al cine: sus padres.

¿Qué puedes aprender con Disney de esto?

Que, aunque en tus vídeos comuniques para tu lector ideal, no olvides que habrá personas distintas que llegarán a verte y a escucharte, y que sobre ellas también tienes poder de influencia.

Por ejemplo: mi lector ideal es un bloguero que quiere dar el salto al vídeo y no cuenta con las herramientas suficientes para hacerlo.

Yo escribo y hablo para él, pero no dejo de ser consciente de que mis vídeos pueden llegar a cualquiera.

Y, fuera de las fronteras de mi lector ideal, hay otras tipologías de persona a las que también me conviene llegar:

  • Personas que no han montado un blog pero que planean hacerlo.
  • Personas que ya graban vídeos para su blog pero quieren mejorarlos.
  • Personas que tienen clara la parte técnica del vídeo, pero no la comunicativa.

Estos tres tipos de persona (y algunos más) son, para TeCcomunicas, como los padres para Disney: algo así como un receptor transversal que también va a disfrutar y podría estar interesado en adquirir lo que ofreces.

Como Disney sabe eso, siempre introduce guiños adultos en sus pelis: chistes que sólo los mayores entenderán, símbolos que escapan al entendimiento infantil, bromas que hacen reír independientemente de la edad…

Recuerda: habla para tu lector ideal, pero no pierdas de vista que otros que no son él también te verán. ¿Cómo se te ocurre que podrías llegar también a ellos?

#5 No te enrolles con el contexto: ve al grano

El famoso storytelling causa, a veces, que los vídeos estén plagados de batallitas y escasos de verdadera chicha de la que se pueda extraer un aprendizaje real.

No son pocos los vídeos en los que la persona que habla cuenta una historia durante cinco minutos y luego resume en medio lo que se supone que tú venías a escuchar.

Está bien poner en contexto al espectador, pero el contexto es eso: contexto. La información justa y necesaria que el lector necesita obtener para entender lo que luego has venido a contarle, que es (¡qué casualidad!) lo que él ha venido a escuchar.

También podemos aprender con Disney sobre el tema del contexto. ¿Qué tienen en común estas pelis?

  • Up
  • Frozen
  • Tarzan
  • La Bella y la Bestia
  • Merlín el encantador

Los primeros minutos de todas ellas están dedicados a poner en contexto al espectador: en Up se nos cuenta la historia de amor del protagonista, esencial para que comprendamos su posterior aventura por los aires; en Tarzan vemos cómo el pequeño humano llegó a convivir con los gorilas; en La Bella y la Bestia conocemos la vida anterior de Bestia y el significado de la rosa…

En dos o tres minutos sabemos todo lo que hay que saber sobre el contexto de la película y estamos preparados para disfrutar de lo que realmente importa: su historia principal.

En tus vídeos, haz lo mismo que Disney. Pregúntate qué información previa necesita tener tu lector ideal para comprender lo que vas a contarle…

…pero no te enrolles en el contexto. Sé ágil, sencillo y eficaz. Lo que cuenta es la peli: ¡Recuérdalo!

#6 Piensa qué valores quieres transmitir y tiñe tu vídeo con ellos

Toy Story: la amistad. Pocahontas: la multiculturalidad. Del revés: la aceptación [de las emociones].

Todas las películas de Disney transmiten valores. Algunos más modernos, otros más anticuados; unos más cercanos a la vida actual, otros que corresponden a una sociedad muy distinta a la de hoy…

Lo que está claro es que, puestos a aprender con Disney, lo que más podemos aprender son valores.

Cada película expresa claramente, al menos, un valor. Y lo hace a través de sus personajes, de las canciones, de la trama, de la moraleja…

Toda la película se tiñe de ese valor, ¡no vaya a ser que al espectador se le escape!

¿Haces tú lo mismo con tus vídeos?

Antes de escribir el guion, ¿te preguntas qué valor quieres transmitir a tu audiencia?

Al igual que es importante definir un objetivo para cada vídeo, apostar por uno o varios valores va a despejarte mucho el camino de la comunicación eficaz en vídeo.

Si sabes que en un vídeo quieres transmitir el valor del respeto, será más fácil que tu comunicación se dirija a ese valor tanto a través de signos perceptibles (las palabras que utilizarás, tu tono de voz, tu lenguaje corporal) como a través de signos que, aunque no se ven, se sienten (la actitud, la presencia, etc.).

Podemos aprender con Disney que los valores deben ser como leitmotivs que están presentes a lo largo de toda nuestra peli particular, más que moralejas que se liberan al final del vídeo pero que tienen poco que ver con todo lo anterior.

Elige tus valores y tiñe con ellos tus vídeos… seguro que notas el salto de calidad en tu comunicación.


Y ¡éstas han sido las seis lecciones de comunicación eficaz en vídeo que podemos aprender con Disney!

¿Se te ocurre alguna más? ¿Cuál es tu peli favorita de Disney y qué aprendiste con ella? ¿Qué crees que podrías aprender ahora sobre comunicación eficaz viéndola de nuevo?

Te espero en los comentarios… ¡hasta el infinito y más allá!

Irene
irene@tecomunicas.com

Apasionada de la literatura, especialista en copywriting y storytelling. Comunicadora nata. Quiero que te vuelvas a enamorar de tu negocio literario y lo haré poniendo mis herramientas a tu servicio para que aumentes tus ventas y consigas clientes recurrentes.

8 Comentarios
  • Lola Martínez
    Publicado a las 18:19h, 15 diciembre Responder

    Irene, no dejas de sorprenderme…Sacas oro de todo lo que te propones. Me parece un artículo genial. No tengo más palabras…Felicidades!!!

    • Irene
      Publicado a las 18:50h, 15 diciembre Responder

      Jejeje… eso es que tú me miras con buenos ojos…! 🙂

  • María
    Publicado a las 19:28h, 15 diciembre Responder

    Buenísimo artículo, entretenido y muy útil. Pues entre mis pelis de Disney favoritas están por supuesto Up y Del Revés. Ambas me emocionaron y aprendí muchísimo de ellas. Me gusta lo que dices de transmitir valores. Ahora entiendo por qué hay bloggers muy buenos que no me transmiten mucho o que no termino de ver con buenos ojos: no compartimos los mismos valores. Creo que muy pocos hablan de ese elemento tan esencial en un blog y que se nota aún más en el vídeo: conectar tus valores. A veces es simplemente el lenguaje, la postura, las palabras que utilizas. Gracias por hacérmelo ver en este artículo, Irene! Por cierto, creo que tus valores y los míos están cerca, jeje.

    • Irene
      Publicado a las 11:12h, 16 diciembre Responder

      Hola María!

      Si es que desde que Pixar y Disney se casaron… ¡todo ha ido a mejor! 🙂

      Para mí los valores son cruciales, ya sea en el vídeo o en cualquier otra herramienta o funcionalidad. Los transmitimos en todo y con todo y, sin embargo, los revisamos muy poco. Yo también creo que nuestros valores coinciden bastante! 🙂

      Un abrazo.

      Irene

  • Para ser buen comunicador, habla menos y ESCUCHA más
    Publicado a las 09:16h, 18 diciembre Responder

    […] Descubrir nuevas ideas o puntos de vista que no habíamos considerado. […]

  • Irtha López
    Publicado a las 16:21h, 26 febrero Responder

    Hola Irene,
    me ha gustado mucho que uses un ejemplo tan conocido y cercano para transmitirnos un montón de conocimientos. Me gusta mucho ver cosas viejas con nuevos ojos y sacarles jugo.

    Aprovecho y comento que una de mis pelis favoritas de Disney-Pixar es «Wall-e». Es divertido pero a la vez comunica valores muy importantes para mí, como la serenidad y la empatía. Fíjate que gran parte de la película se realiza con personajes que no hablan. Toda la comunicación es NO VERBAL. Pero es MUY POTENTE.

    Me encanta que la peli me ofrezca la posibilidad de percibir todos esos detalles.

    Y, en cuanto a tu artículo, me quedo con lo de evolucionar, o más bien, aceptar y permitir esa evolución natural… y ser natural! (valga la redundancia).

    Yo aún no me he lanzado con el vídeo, pero no considero que vayan a ser divertidísimos. Sin embargo, tu visión sobre ser divertida de manera natural, fluir y ser «dinámica» me parece genial. Hay que romper un poco con la monotonía para no cansar.

    Un artículo entrañable y que seguro que me ayudará a recordar las recomendaciones que aportas ,)

    • Irene
      Publicado a las 15:29h, 28 febrero Responder

      Hola Irtha!

      Pues mira, ¡no he visto Wall-e! Y todo el mundo me dice que eso es como un pecado, ¡jajaja! La tengo pendiente, pero la lista de pelis que quiero ver es tan larga que al final nunca me pongo a ello. Seguro que cuando lo haga me surgirán ideas para otro artículo, sobre todo si, como dices, hay tanta comunicación no verbal.

      No es necesario que tus vídeos sean divertidos. Ahora que el humor está tan presente en internet, parece que todos tenemos que ser graciosos para gustar. Pero para nada 🙂 Es genial si los vídeos son dinámicos, pero eso no tiene por qué identificarse con la diversión: pueden ser entretenidos, rítmicos, educativos… cada cual tiene que encontrar su estilo y sus valores. Cuando te animes mándame alguno, que tendré ganas de verlo!

      Irene

  • Irtha López
    Publicado a las 18:52h, 01 marzo Responder

    Esa diferenciación es genial: un vídeo puede ser dinámico sin tener que ser divertido.

    Y tienes razón, no hay ninguna obligación de hacer vídeos como los que están ahora de moda.

    No sé cuándo haré el primero, pero te aseguro que te tendré muy en cuenta para hacerlo (me leeré tu blog de arriba a abajo) y para que lo veas cuando lo tenga hecho ,)

    Bss

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