valores de marca

Cómo definir tus valores de marca para alcanzar tus objetivos de negocio

Recuerdo la primera vez que escuché hablar sobre valores como algo sobre lo que valía la pena pararse a reflexionar un rato.

Fue en mi primer curso de programación neurolingüística. Acabábamos de hablar sobre las creencias -algo que, por cierto, también me pillaba un poco de nuevas-, y ahora nos metíamos en el terreno desconocido de la escala de valores.

Yo tenía 19 años y nunca había ido a los scouts ni a catequesis, y creo que en las clases de ética del instituto no había atendido demasiado, porque nunca me había planteado seriamente qué eran los valores y mucho menos me había propuesto descubrir cuáles eran los más importantes para mí.

Al comienzo de mi flirteo con los valores pensé que los valores no se eligen, sino que te eligen a ti. Creía que la configuración genética y psicológica con la que has nacido determina si para ti es más importante el respeto, la lealtad o la amistad, por ejemplo.

Sinceramente, el tema de los valores no me sedujo demasiado al principio. Como creía que todo lo que tenía que ver con ellos era consecuencia del azar, no me tomé demasiado en serio aquello de construir la propia escala de valores reflexionando detenidamente sobre cada valor.

Pero a veces sucede que, aunque no te des cuenta, la semillita queda plantada en tu mente y va echando raíces sin que te enteres y, tiempo después, la planta brota y se hace tan visible que, de la noche a la mañana, entiendes que no podrás seguir ignorándola.

Eso me sucedió a mí con los valores. Un día no me parecían importantes y al día siguiente entendí que son el motor de la vida de cualquier ser humano.

Y son, también, el motor de su comunicación. Y de eso te quiero hablar en este artículo: de los valores más importantes para ti y para tu marca, y de cómo puedes convertirlos en tus mejores aliados para que potencien tu mensaje y te ayuden a llegar a los clientes con los que quieres trabajar.

 

¿Tienes definida tu escala de valores?

Todos hemos escuchado hablar de los valores. Algunos han reflexionado sobre cuáles son más importantes para ellos. Y pocos, muy pocos, han definido su escala de valores, ese listado que reúne, al menos, los tres valores imprescindibles para ellos.

Hay marcas, tanto personales como empresariales, que sí definen sus valores de marca -otra cosa es que luego les hagan caso o pasen de ellos por completo-. Todo lo que te voy a contar en este artículo tiene como objetivo ayudarte a definir los valores de tu marca.

Sin embargo, para mí no funciona que definas los valores de tu marca si antes no te has parado a pensar cuáles son tus valores personales esenciales. Tal vez lo veo así porque, para mí, la separación vida personal – vida profesional no tiene sentido: una faceta influye en la otra, existe una retroalimentación constante entre las dos. Lo que valoras en tu vida personal lo vas a acabar proyectando en tu vida profesional, y viceversa.

Además, me parece muy importante señalar que la escala de valores se transforma con el tiempo. Hoy no vas a valorar lo mismo que dentro de un año. Puede que entre tus cinco valores imprescindibles haya uno o dos que se repitan siempre, pero otros irán cambiando. Crecemos, aprendemos, nuestras experiencias y circunstancias cambian y, claro, eso hace que lo que valoramos cambie también.

Por ejemplo, uno de los valores más importantes para mí cuando tenía 19 años y empecé a estudiar PNL era la confianza. Por aquel entonces yo todavía tenía mucho trabajo que hacer para ganar confianza en mí misma, y por eso la valoraba: sumar confianza era importante para mí. Cuando valoras algo, significa que pones el foco en ello, te concentras en regar la planta para que crezca.

Ahora, con 26 años, la confianza sigue siendo importante para mí, pero no la colocaría en el pódium de mi escala de valores. Antes pondría la honestidad o incluso el sentido del humor, que hace 7 años no habría estado ni en mi top 10.

Aquellos aspectos que valoro de mí misma, de los demás y de las diversas experiencias que vivo guían todo lo que hago: qué busco, qué evito, qué priorizo, con qué personas me relaciono y cómo me comunico.

Y esto es imposible que se quede sólo en la esfera de lo que llamamos vida personal. Para mí está inevitablemente ligado a mi faceta profesional. Si considero importantes la honestidad, la aceptación y la autenticidad, jamás podré sentirme cómoda desempeñando una labor en la que estos tres valores no se tengan en cuenta mínimamente.

Ya no te digo si esa labor ignora por completo esos valores. ¿Alguna vez has sentido que te estabas traicionando a ti mismo haciendo ciertos trabajos o trabajando para ciertas empresas? Puede que se tratara de un conflicto de valores: tal vez aquella empresa no estaba teniendo en cuenta determinados valores que para ti sí eran muy importantes.

Por todo esto es esencial empezar por definir tu propia escala de valores antes de definir los valores de tu marca, independientemente de si es una marca personal (en mi caso, Irene Rodrigo) o empresarial (en mi caso, Tecomunicas).

Si nunca has definido tu propia escala de valores, puedes empezar a hacerlo realizando los ejercicios 3, 4 y 5 que encontrarás en esta megaguía de valores enfocada especialmente al emprendimiento.

 

Cómo tus valores de marca están condicionando los resultados de tu negocio

Aunque con 19 años yo nunca había escuchado hablar de valores, eso no significa que no los tuviera. Simplemente, no era consciente de ellos, pero eso tampoco impedía que determinaran los resultados que obtenía en mi vida.

Lo mismo sucede con los valores de tu marca, independientemente de si es personal o empresarial. De hecho -y de eso ya te hablaré en un artículo futuro-, aunque tu marca sea empresarial, tú también tienes una marca personal y no puedes renunciar a ella. Aunque la desconozcas, como me sucedía a mí con los valores, tu marca personal existe y te acompaña allá donde vas, e influye a su vez en cada uno de tus proyectos empresariales.

Tu marca está regida por ciertos valores. Si no has sido tú quien los ha definido conscientemente, lo habrán hecho la inercia o incluso tu audiencia a través de la imagen que proyectan de tu marca. Pero, si no dejarías la gestión de tu negocio en manos de la inercia o de toda tu audiencia, ¿entonces por qué estás permitiendo que sí decidan algo tan importante como los valores de tu marca?

Como te he contado antes, yo pensaba que no éramos las personas quienes elegíamos nuestros valores esenciales, sino que eran los valores los que nos tocaban con su varita mágica y decidían iluminar nuestras decisiones y prioridades en la vida.

Con el paso del tiempo me he dado cuenta de que no es así en absoluto. Nosotros podemos decidir conscientemente cuáles son los valores que queremos que nos guíen, y seleccionar aquellos sobre los que queremos poner el foco en cada momento.

Al igual que puedes decidir qué valores son más importantes para ti a nivel personal, también puedes -y te conviene- decidir cuáles son los valores que quieres que guíen e identifiquen a tu marca.

Una vez definida tu escala de valores personal -que, como te digo, cambia y evoluciona contigo-, y partiendo de ella, puedes definir los valores de tu marca. Dado que tú eres el creador de esa marca y una gran parte de ti está depositada en ella, es posible que varios de tus valores personales coincidan con los de ella. Sin embargo, puede darse el caso de que no se repitan.

Te cuento mi experiencia. Uno de los valores que, sin duda, están en mi top 10 desde hace mucho tiempo es el autoconocimiento. En Léeme, mi otro proyecto profesional, el autoconocimiento es también uno de los valores capitales. Sin embargo, en Tecomunicas no es predominante.

Más ejemplos personales. Justo al inicio de 2017 definí los tres valores sobre los que quería trabajar este año, es decir, mi pódium de valores 2017 😉 Esos 3 valores son la generosidad, el desapego y el amor.

Ninguno de esos tres valores es imprescindible en Tecomunicas, aunque sí tengo claro que todos forman parte de mi marca personal.

Para mí, los tres valores principales de Tecomunicas -tal y como te cuento aquí– son la confianza, la honestidad y la cercanía. Aunque los tres son importantes en mi vida -de otro modo no podrían serlo en mi negocio-, no todos están en el top 10 de mi escala de valores personal.

Lo esencial es que seas consciente de cuáles son los valores que están guiando tu marca ahora mismo y que te des cuenta de cómo están influyendo en los resultados que obtienes en tu negocio.

Yo, valorando por encima de todo la honestidad en Tecomunicas, sé que seré honesta en mi comunicación y en mi trabajo y que, por tanto, atraeré clientes que también sean honestos consigo mismos y conmigo. Ésas son las personas con las que quiero trabajar.

Si uno de los valores principales de Tecomunicas fuera el sentido del humor -como sí lo es en mi vida ahora mismo-, seguramente escribiría mis artículos en un tono más jocoso y, por tanto, atraería clientes que también valorasen eso especialmente. Pero, aunque prefiero que un cliente tenga sentido del humor -de ese modo conectaré mejor con él a nivel personal-, para mí no es absolutamente imprescindible.

Tú ya tienes una escala de valores de marca que está condicionando los resultados de tu negocio. Cada vez que escribes en tu blog o en tus redes sociales, cada vez que te entrevistas con un posible cliente… en cada una de tus acciones estás transmitiendo una serie de valores, seas consciente de ello o no, y esos valores pueden estar remando a favor de tus objetivos de negocio o en contra de ellos.

Por eso es esencial que tomes la sartén por el mango y seas tú quien decida, con conciencia de causa, cuáles son los valores que van a definir a tu marca a partir de ahora.

 

Cómo definir tus valores de marca en tres pasos

Definir tus valores de marca es un proceso que puede no tener fin y que, de hecho, debe estar en constante revisión, como sucede con los valores personales.

Voy a compartir contigo un sencillo ejercicio que te ayudará a ponerte en marcha con esta tarea tan necesaria en tu negocio. Este ejercicio consta de 3 pasos, y son los siguientes:

  1. Identifica tu escala de valores personal. Define, al menos, tres valores capitales para ti -aunque yo te recomiendo que llegues a 5 y, si puedes, a 10-.
  2. De esos valores, selecciona aquellos que también te definen a nivel laboral (no a tu marca todavía, sino a ti como trabajador). Añade a esta nueva lista algunos valores más de ti como profesional hasta que la conformen, como mínimo, tres valores.
  3. De esta nueva lista de valores, identifica cuáles crees que ya guían tu marca convenientemente o que convendría que la guiasen para conseguir tus objetivos de negocio y obtener los resultados que deseas. Puedes añadir más valores nuevos hasta obtener, al menos, 3 (no te recomiendo pasar de 5). Ésos son tus valores de marca, que puedes revisar cuantas veces quieras.

+1: Puedes añadir un cuarto paso, que contempla la posibilidad de añadir a tus valores de marca aquellos valores que crees que tus clientes (pasados, presentes y futuros) consideran más importantes, o aquellos valores por los que recurren a ti.

Por ejemplo, uno de los valores de Tecomunicas es la confianza porque yo sé que lo que buscan los clientes que solicitan mis servicios de copywriting es delegar algo tan delicado y determinante como los textos de su negocio en alguien que les transmita confianza y que, además, sea capaz de generar esa misma confianza a través de la palabra escrita.

 

Define tus valores de marca para alcanzar tus objetivos de negocio

Tanto tus valores personales como de marca están presentes en tus textos y, de hecho, los están condicionando de una u otra forma, aunque no seas consciente de ellos. Leer tus propios textos es una buena manera de comprender qué valores ha desprendido tu marca hasta el momento, así como cuáles de ellos quieres mantener y cuáles sustituirás por otros.

Éste no será el último artículo en el que te hablaré de valores, porque, a diferencia de lo que le sucedía a la adolescente de 19 años, el tema me apasiona y lo tengo muy presente en mi vida personal y en mi faceta profesional -que para mí, como te digo, van de la mano-.

Pero de momento ya tienes por donde empezar para reflexionar sobre tus valores personales y de marca y evitar que condicionen tu vida sin que tú te des cuenta, como condicionaban la mía cuando tenía 19 años y no me había parado a pensar en lo que significaban realmente los valores. ¡Buen trabajo!


Ahora te toca a ti contarme en los comentarios qué importancia tienen para ti tus valores personales y de marca. ¿Te habías parado a reflexionar sobre ellos? ¿Cómo sientes que han influido o que influyen en tu negocio? ¡Te espero en los comentarios!

Irene
irene@tecomunicas.com

Apasionada de la literatura, especialista en copywriting y storytelling. Comunicadora nata. Quiero que te vuelvas a enamorar de tu negocio literario y lo haré poniendo mis herramientas a tu servicio para que aumentes tus ventas y consigas clientes recurrentes.

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