Lecciones sobre crear un blog que vas a ignorar y que sólo aprenderás cuando te des el batacazo

crear un blog

El de hoy no va a ser el tradicional artículo sobre comunicación eficaz al que os tengo acostumbrados.

Hoy quiero hablaros de algo más personal, pero que a la vez es aplicable a cualquier persona que se plantee crear un blog.

Un blog que forme parte de un negocio online de la temática que sea.

 

Lecciones sobre crear un blog que vas a ignorar y que sólo aprenderás cuando te des el batacazo

Tecomunicas cumplió dos meses hace poco. En estos 70 días de andadura he aprendido muchísimo, y hoy quiero compartir contigo algunas de esas enseñanzas.

Si piensas en crear un blog o si ya estás dando los primeros pasos con él, es posible que estos consejos te parezcan tontos o innecesarios.

Es normal que los veas así. Para mantener cierto nivel de comodidad tenemos que desoír ciertas advertencias de los que ya han pasado por donde nosotros vamos a pasar pronto.

Yo también soy experta en rechazar consejos previsores. Para bien o para mal, hasta que no compruebo algo por mí misma, no paro, aunque eso suponga darme de morros contra el suelo una y otra vez.

Aun así, aunque sospecho que no me harás caso, hoy quiero compartir contigo 6 lecciones sobre crear un blog que he aprendido a base de ensayo-error.

No quiero que sigas mis ideas al pie de la letra. De hecho, sé que no vas a hacerlo, y creo que ese comportamiento es sano, pues habla de tu valentía, confianza y proactividad.

Tampoco quiero que, cuando falles, pienses en mí diciéndote “¡ya te lo dije!”.

Lo que quiero con este artículo es, simplemente, advertirte ante el fallo y demostrarte que, detrás de cada caída, sigue habiendo vida y posibilidades.

Así que ahí van 6 lecciones sobre crear un blog que vas a ignorar y que sólo aprenderás cuando te des el batacazo.

 

#1 Esperar a que todo sea perfecto para lanzar tu blog es un suicidio digital

Tecomunicas apareció en mi mente en febrero de 2015.

Por aquel entonces yo seguía estudiando arte dramático, así que decidí dejar pasar unos meses hasta ponerme de lleno a trabajar en el proyecto.

En verano, tras volver de mi viaje a la India y con algunas ideas de lo que sería este blog y Léeme, mi otro proyecto, cogí el ordenador y me puse a investigar sobre cómo crear un blog profesional desde cero.

Guiada por mis ansias de levantar un proyecto magnífico, dedicaba mis días a:

  • Pensar el mejor nombre para la web.
  • Crear un minicurso en vídeo para los suscriptores que los dejara con la boca abierta a cada envío.
  • Aprender sobre un montón de temas: diseño web, SEO, plugins de WordPress, softwares de distribución de contenido…
  • Escribir artículos para tener una buena reserva.
  • Diseñar planes de negocio.
  • Escribir un ebook sobre hablar en público.
  • Etc.

Como ves, todo eso era muchísimo trabajo.

Y te preguntarás: ¿Dónde está el problema de trabajar tanto cuando empiezas con un blog? ¿No es lo normal?

Sí que lo es, sí.

El problema era que todavía no tenía blog.

Estaba trabajando en un blog sin tener un blog.

Estaba empezando la casa por el tejado.

¿Y todo por qué?

Porque quería que el nacimiento de mi blog fuera lo más parecido a la inauguración de la última tienda de Apple.

Quería que los mostradores relucieran, que todos los aparatitos estuvieran en su sitio y que los posibles clientes entraran con una sonrisa y salieran habiéndome comprado, como mínimo, el ebook.

Quería que todo fuera perfecto desde el primer minuto.

Pero pronto aprendí que, con un blog, las cosas no funcionan así.

Cuando vas a crear tu blog tienes que huir de la idea de perfección y centrarte en crear, mejorar y aprender sobre la marcha.

Ensayo-error.

Sólo necesitas un hosting, una plantilla Premium de WordPress, un dominio y tres artículos para inaugurar tu blog.

Lo demás lo irás construyendo poco a poco, en función de las necesidades que detectes tanto en ti como en tus lectores.

Sé que darte cuenta de esto te costará todavía un tiempo, pero yo te lo digo ya: cada día que dejas pasar sin lanzar tu blog es un día más que estás perdiendo tiempo, dinero y aprendizaje real.

 

#2 Para evitar volverse loco hay que buscar aliados

Recuerdo aquellos días de verano en los que la cabeza me explotaba de información.

De repente tenía que manejarme con conceptos que eran totalmente nuevos para mí, y que aquellos de quienes intentaba aprender algo manejaban como el pan de cada día.

Lead magnet, pop-up, guest posting, conversiones, tasa de rebote, autoresponder, infoproducto…

Cuanto más investigaba, más perdida me sentía.

No tenía a nadie en mi entorno físico cercano que pudiera resolver mis dudas, así que por cada una de ellas tenía que empaparme de 20 artículos distintos que lo único que hacían era liarme todavía más.

Recuerdo el día que di con la Tribu de Lifestylealcuadrado. Era uno de esos días en que sentía mi cabeza a punto de estallar.

Tras pensármelo unos cuantos días más, decidí unirme a ese grupo de emprendedores digitales que llevan, como yo, la libertad por bandera.

En la Tribu encontré la motivación y el apoyo necesarios para lanzar mi blog en un tiempo récord (lo dejé todo listo en un fin de semana, cuando mi idea era esperar casi dos meses más para lanzar).

En la Tribu también he ahorrado tiempo, dinero y dolores de cabeza que aparecen cuando buscas soluciones de las que después no sabes si te puedes fiar.

Pero, por encima de todo, en la Tribu he encontrado una manada de personas que comparten mis mismos valores, aspiraciones y objetivos.

Y, además, todos hablamos el mismo idioma. El apoyo y la comprensión en cada paso del camino son totales.

En tus primeros pasos como bloguero, busca tu tribu y súmate a ella. En un camino de retos, dificultades y bloqueos como el de montar un negocio online es imprescindible que te rodees de personas que te apoyan, te comprenden y saben más que tú del tema.

¿Te echa para atrás el precio de unirte a tu tribu?

Que sepas que lo que te ahorras ahora lo pagarás después más caro, tanto en tiempo como en dinero (que viene a ser lo mismo).

Pero bueno, puedes pensártelo un par de días más…

O leer a Fernando, otro convencido de que la Tribu es el mejor lugar en el que empezar tu aventura digital.

 

#3 Es imprescindible estar abierto al cambio

¿Sabes que al principio Tecomunicas se iba a llamar Comunicalees?

Y no sólo eso. También el contenido iba a ser distinto.

Comunicalees iba a tener tres secciones: hablar, leer y escribir.

En la primera ofrecería formación de oratoria por Skype.

En la segunda desarrollaría Léeme, el programa de televisión online sobre divulgación literaria que puede que ya conozcas.

En la tercera ofrecería servicios de copywriting y corrección de textos.

Con esa idea trabajé todo el verano.

Y luego, en un día, la desmonté entera.

De un plumazo me cargué toda la parte de “escribir”, y con ella desaparecieron todos los recursos y artículos que había creado para cubrirla.

Luego, en otro día de lucidez, cambié el nombre de la web, un nombre que me había costado dios y ayuda idear y aceptar como propio.

Y, a las dos semanas de tener blog en marcha, decidí acotar aún más la parte de “hablar” y dedicarme a formar específicamente a emprendedores digitales que quieren mejorar su comunicación eficaz en vídeo, en vez de dirigirme a cualquier persona interesada en hablar en público.

Todavía hoy sigo haciendo cambios cada día. Sé que debo estar abierta a la posibilidad de cambiar lo que sea cuando sea.

Cuando inicié el blog tenía las ideas mucho más estructuradas y firmes. Mi mente aún era un poco cuadriculada en relación a los negocios en blog.

Tras haberme dado algunos baños de realidad, sé que debo mantenerme abierta al cambio.

Quizás tú ya lo estés o quizás no aceptarás el cambio hasta que cometas un par de errores que te costarán tiempo y/o dinero.

Pero ya te lo aviso: tendrás que acabar aceptando que la naturaleza del blogging es el cambio.

Y resulta apasionante que así sea.

lecciones blogging

#4 Preocuparse por las visitas es la peor pérdida de tiempo del emprendedor digital

Durante las primeras semanas de blog viví pegada al contador de visitas a tiempo real de Google Analytics.

Bueeeeeno, lo admito… aún hoy sigo haciéndolo. Pero no por las mismas razones de antes.

Al principio, cualquier visita suponía un chute de alegría.

Unos minutos e incluso horas sin visitas me creaban, sin embargo, una tremenda decepción.

Los días de más visitas me iba a la cama contentísima.

Pero también había días en los que mi blog parecía un desierto. Sólo le faltaba la bola rodante de paja para serlo. Eso me deprimía bastante.

Me di cuenta de que mi ánimo no podía depender de la cantidad de visitas que recibía mi blog. Y menos cuando me di cuenta de que, en realidad, la cantidad de visitas no es tan importante.

En vez de fijarte en ellas, deberías estudiar los porcentajes de rebote y de nuevas sesiones, el tiempo de permanencia y el de páginas por sesión, entre otros.

Esos números son los que sí van a darte información valiosa sobre tu trabajo en el blog.

Su análisis te dará claves para mejorar tus artículos, tu SEO, tu uso de las redes sociales, tu relación con los lectores, etc.

El tiempo que te pasas enganchado al contador a tiempo real de Google Analytics o el que inviertes en lamentarte o alegrarte en exceso por las visitas que recibes (o no) es tiempo que no estás invirtiendo en hacer un buen trabajo en tu blog.

Sí, lo sé: el contador a tiempo real de Analytics es la mar de divertido…

…y sé que te va a costar unos días desengancharte de él.

Cuando lo hagas, tu blog seguirá listo para que le metas caña. ¡No lo abandones por mucho tiempo!

 

#5 Cuanto antes definas a tu lector ideal, mejor

Te he contado que, cuando Comunicalees se convirtió en Tecomunicas, me deshice de toda el área de “escribir”, pero no te he explicado por qué.

En la Tribu comprendí que me convenía acotar un poco más el campo. En internet, quien mucho abarca, poco aprieta.

Si me dirigía a personas interesadas en correcciones de texto y también a personas interesadas en hablar en público, iba a crear una audiencia muy amplia y poco concreta, lo que me dificultaría conseguir clientes para mis productos y servicios.

Así que la parte de “escribir” fue descartada y tiré para adelante con el hablar en público, que luego sustituí por la comunicación eficaz en vídeo.

Por todas partes leía artículos y consejos para definir al lector ideal, esa persona estereotipada que reúne las características generales que compartirán, en un alto porcentaje, los lectores de tu blog.

Yo me decía que no necesitaba definirlo, porque, total, ya lo tenía claro: emprendedor digital que quiere mejorar su comunicación eficaz en vídeo.

Un día, por alguna razón, me puse a ello.

Y me llevé un sorpresón.

Porque al definir mi lector ideal no sólo me reafirmé en quién es y qué quiere.

También descubrí por qué y para qué quiere lo que quiere. Conocí sus creencias, sus valores, sus expectativas y sus beneficios soñados.

Al día siguiente escribí mi primer artículo pensando en mi lector ideal.

¿Y sabes qué?

Que mi lector ideal apareció en los comentarios.

Con los mismos miedos, las mismas dudas, los mismos objetivos… e incluso con el mismo nombre que yo le había dado.

Desde que definí a mi lector ideal, Tecomunicas no ha dejado de crecer en muchos aspectos.

Sobre todo, Tecomunicas ha crecido en conversiones de lector a suscriptor… y de suscriptor a cliente.

En 2 meses de blog ya cuento con cinco clientes en Tecomunicas. Yo, a estas alturas, esperaba contarlos con los dedos de una mano… pero de una mano cerrada.

Creo que parte de este éxito se debe a la definición del lector ideal.

No lo dejes para más adelante.

¿Para qué te lo digo? Si sé que lo vas a dejar para más adelante… y está bien.

Porque cuando te decidas a llevarlo a la práctica y te des cuenta de sus beneficios, lo habrás aprendido por ti mismo.

Y ese aprendizaje será más valioso que cualquiera de mis consejos.

 

#6 Si quieres que tu blog funcione, vas a tener que dedicarle mucho tiempo

Cuando Tecomunicas surgió en mi mente bajo la forma de Comunicalees, yo seguía estudiando arte dramático, mi segunda carrera.

Mientras, gestionaba otra empresa, Somniarte, y escribía muchos relatos que presentaba a concursos literarios.

Estas tres actividades, acompañadas por otras menores, consumían casi el 100% de mi tiempo.

En septiembre me independizaría. Mi plan era continuar con todo lo anterior y, además, sumar a ello mi negocio online en forma de blog.

Imagínate: una carrera universitaria, dos empresas y una afición que consumía mucho tiempo. Y todo eso independizada, es decir, teniendo que financiar el 100% de mis gastos.

Durante mi viaje a la India en verano me di cuenta de que ése iba a ser un ritmo imposible de seguir durante más de un par de semanas (tirando por lo alto).

No tendría tiempo para mí. Mi salud se resentiría. No podría ver a mis amigos ni a mi familia. No rendiría en el trabajo ni en los estudios. No aprendería nada en la carrera y no ganaría dinero en el trabajo.

En un tren de la India. Aquí todavía no sabía que al día siguiente iba a decidir dejar la carrera.

En un tren de la India. Aquí todavía no sabía que al día siguiente iba a decidir dejar la carrera.

Acepté que tenía que elegir. Y elegí el trabajo. Después de varios años compaginando estudios y trabajo en mi propia empresa, estaba preparada para dedicarme al 100% a mis proyectos laborales.

Me costó mucho, pero dejé la carrera de arte dramático.

También decidí aparcar mi afición por la escritura, al menos por un tiempo.

Aposté de lleno por crear el blog, Tecomunicas, porque sabía que ésa era la única manera de hacer que mi nuevo negocio funcionara.

Para mí, que Tecomunicas funcione no significa que me dé un montón de pasta desde el primer día.

Para mí, que Tecomunicas funcione significa que cada día me da la oportunidad de aprender algo, de conocer personas nuevas que aportan valor a mi vida, de ofrecer lo mejor de mí al mundo y de sentirme realizada, porque estoy haciendo lo que he elegido hacer.

Es duro, pero para que tu blog funcione vas a tener que dedicarle mucho tiempo.

Quizás tendrás que renunciar a realidades que también te hacen feliz, como me pasó a mí con el teatro y la escritura.

Horas que hoy dedicas a tus aficiones y al ocio tendrán que ser invertidas en trabajo, porque levantar un blog es un trabajo que implica mucho tiempo y sacrificio.

Pero considera que estás invirtiendo en tu futuro. Estás labrando un camino de aprendizaje y disfrute que te acerca poco a poco a tu meta.

Pásalo bien durante el camino, porque puede que no se repita. Conseguir objetivos es chulo, pero ¿no es mejor todavía mirar el paisaje durante el recorrido?

Y recuerda que eso a lo que ahora renuncias va a seguir ahí para cuando quieras recuperarlo.

Yo, lo primero que haré cuando tenga más tiempo y más dinero, será volver a hacer teatro. Lo tengo más claro que el agua.

Está bien que ahora compagines 80.000 cosas distintas. Tú mismo te irás encaminando hacia una, que quizás sea tu crear un blog.

Y así será como harás que funcione.


Éstas son las 6 lecciones sobre crear un blog que he aprendido a base de desoír las advertencias de los demás y de mantenerme firme en mi voluntad de descubrir por mí misma dónde estaban los fallos de sistema.

Tú tropezarás contra las mismas piedras que yo y que todos. Está bien que lo hagas.

Al menos, tras leer este artículo, ya sabes una cosa: que, tras el tropiezo, las posibilidades de tener éxito con tu blog se habrán multiplicado.

¿Qué lecciones añadirías a este listado? ¿Qué es lo más valioso que has aprendido en tu camino como bloguero? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

Irene
irene@tecomunicas.com

Apasionada de la literatura, especialista en copywriting y storytelling. Comunicadora nata. Quiero que te vuelvas a enamorar de tu negocio literario y lo haré poniendo mis herramientas a tu servicio para que aumentes tus ventas y consigas clientes recurrentes.

19 Comentarios
  • Fernando
    Publicado a las 13:12h, 17 noviembre Responder

    ¡Hola Irene!
    ¡Qué artículo más realista! ¿Quien no ha pasado por ahí? jaja. Yo creo que todos acabamos metiendo la pata en lo mismo. ¡y eso que nos lo dicen por activa y por pasiva! Pero como comentas tú, al final acabamos haciéndolo aunque sepamos que está mal.
    Quitando el cuarto punto, todos los demás… de cabeza he ido!
    Lo de google analytics debe ser lo único que hice bien y no perdí tiempo en él. Era tan triste mi blog que estuve a punto de pedirle a un diseñador que a mi si me pusiese la bola del desierto esa. jaja.
    El peor de todos… retrasar el comienzo muchísimo. De hecho el alojamiento lo tenía desde septiembre y hasta más de 6 meses después no di el paso. ¡Qué puñetero es el miedo y que estúpida la perfección! Y eso que luego de perfecto tenía nada. jaja.
    La mejor decisión, una que también afirmas tú, estar en la tribu.
    Me alegro de todo lo que has aprendido en tan poco tiempo y lo mucho que está creciendo tu blog. Estás haciendo un trabajo fantástico. ¡Enhorabuena!
    Un abrazo

    • Irene
      Publicado a las 14:56h, 17 noviembre Responder

      Fernando! Qué guay leerte por aquí!

      Me alegro de que te haya parecido realista, porque era lo que buscaba. Sin embargo, si vuelvo atrás, sé que habría pasado de todo este realismo y habría vuelto a cometer todos los errores de nuevo, uno detrás de otro!
      Coincido contigo en que el principal error es retrasar el lanzamiento. Cuanto antes, mejor. Donde más se aprende es en el terreno.
      Un fuerte abrazo y gracias por pasarte.

      Irene

  • María
    Publicado a las 22:03h, 17 noviembre Responder

    Hola Irene. Qué razón tienes en todo y qué identificada me siento con lo que cuentas. Yo empecé mi blog hace dos años para hablar de temas de los Vedas y la espiritualidad. Luego pasé a temas de desarrollo personal y finalmente al coaching. Ahora que he remodelado toda mi web, me enfoco en personas que quieren emprender online y no se atreven o tienen muchas dudas. Fíjate del primer punto al de ahora… nada que ver. Cuando decidí cerrar tanto mi público objetivo, sentí mucho miedo. Aun ahora cuando veo la página principal me pregunto: ¿y si me cierro opciones? Pero es lo que hay, toca elegir, ¿verdad?

    Por cierto lo de Léeme me ha encantado. Qué calidad, qué contenidos, qué ameno. Eso es lo que hace falta para que la gente lea más. Sobre todo los jóvenes. Y el vídeo es el instrumento ideal para llegar a ellos. ¡Me dieron hasta ganas de releer esta novela!

    Un abrazo y sigue así. Es un gustazo leerte, verte y escucharte!

    • Irene
      Publicado a las 09:27h, 18 noviembre Responder

      Hola María!

      ¡Cuántos cambios! No tenía ni idea de tu historia. Está genial, y demuestra que todo, incluso los blogs, es evolución! Creo que elegir es complicado, porque, como dices, tenemos la sensación de estar cerrando puertas… pero en realidad yo pienso que tras cada elección consciente se abren muchas más puertas de las que se abren, porque estamos ejerciendo nuestra libertad, y eso sólo puede traer cosas buenas.
      Me alegro que te haya gustado Léeme y que hayas sentido ganas de releer a Gabo =) ése es el objetivo que trato de conseguir con el programa. La verdad es que el primero ha tenido muy buena acogida; ¡a ver qué pasa con el segundo!

      Un fuerte abrazo!

      Irene

  • Sara
    Publicado a las 18:28h, 18 noviembre Responder

    ¡Genial artículo Irene! Me he visto totalmente reflejada. A mi me costó tres meses tener lista la web+blog y quería que todo estuviera perfecto, pero con el paso del tiempo te das cuenta que hay tantas cosas a mejorar y que al principio no habías ni pensado. Pero el hecho es hacerlo aunque esté siempre en fase beta 🙂 Comparto también la necesidad de definir bien tu público y escribirle directamente a él, a una persona imaginaria, así como el hecho de que a un blog se le tiene que dedicar muchísimo tiempo y esfuerzo para que salga adelante. Es algo que tengo pendiente 😉
    Un abrazo,
    Sara

    • Irene
      Publicado a las 08:41h, 19 noviembre Responder

      Hola Sara! Exacto, vamos aprendiendo a mejorar el blog cuando ya tenemos el blog, y no antes… Además, como tú dices, siempre podemos quitar, poner, sumar, restar… y estar siempre en fase beta, aunque sólo lo sepa uno mismo, jeje 🙂 Un abrazo y gracias por pasarte!

      Irene

  • Sarah
    Publicado a las 14:07h, 19 noviembre Responder

    Me ha encantado descubrirte 🙂 Aquí me quedo

    • Irene
      Publicado a las 14:24h, 19 noviembre Responder

      Hola Sarah!

      Bienvenida! He estado echando un vistazo a tu blog. Justo mañana publico un vídeo en el que voy a hablar un poquito de cocina, jeje 😉 Un fuerte abrazo!

      Irene

  • No me extraña nada que pases de sacrificarte - TeComunicas
    Publicado a las 20:38h, 19 noviembre Responder

    […] Porque el sacrificio es esencial si quieres llegar a ser excelente en algo. Y ya no digo ni siquiera excelente: el sacrificio es esencial si quieres llegar a ser sencillamente bueno en algo. […]

  • Lo que pocos te van a contar sobre tu lector ideal
    Publicado a las 10:04h, 20 noviembre Responder

    […] No es que debas hacerlo, pero, desde luego, te conviene si lo que quieres es empezar a vivir de tu blog. […]

  • Amelia
    Publicado a las 18:59h, 24 noviembre Responder

    Hola Irene!

    Verdades como puños. Con lo simple que parece hacer un blog cuando estás ahí fuera, cuando no tiene nada que ver contigo, y el día que te pones te das cuenta de que puede ser titánico, hasta el punto de no ver jamás la luz si se te va de las manos.

    Yo lo paré una temporada porque necesitaba reordenar, salté sin paracaídas de primeras pero me di cuenta de que necesito un sistema y el «sobre la marcha» me come viva. Pero a veces las cosas no salen como esperas o planeas y me he demorado un montón. No me preocupa porque sé que era necesario, por hacerme la vida más fácil y porque tenía que hacer varios avances personales que requerían mi atención, pero a veces me inquieta un poco el silencio que mantengo ahí fuera.

    Muchas gracias por sincerarte así, me encanta ver a gente de carne y hueso detrás de las pantallas 🙂

    • Irene
      Publicado a las 19:10h, 24 noviembre Responder

      Hola Amelia! Bienvenida a TeComunicas!

      Yo antes de meterme en el mundillo de los blogs no tenía ni idea de que hubiera tanto trabajo detrás! Si lo hubiera sabido, quizás hoy no estaría aquí hablando contigo, jaja ;D

      Creo que lo que dices es súper importante: el conocer nuestros ritmos de trabajo, de asimilación, de productividad… seguro que, aunque hayas parado, tus lectores lo entenderán, y más cuando veas que vuelves con más fuerza que nunca. A mí, sinceramente, me falta eso: tomarme aunque sea dos días, sentarme delante de una libreta, ver hacia dónde estoy yendo y ajustar lo que haga falta. Pero confieso que el ritmo acelerado me tiene bastante enganchada y me resulta muuuuuuuuy complicado cederme esos momentos de calma.

      Pero bueno, todo es un aprendizaje 😀 y eso es lo bonito.

      Un fuerte abrazo, y hasta pronto!

      Irene

  • Jose A. Galián
    Publicado a las 17:07h, 30 noviembre Responder

    Hola Irene

    Acabo de conocer tu blog y me parece chulísimo.

    En cuanto a tu artículo, como blogger que casi soy (lanzaré mi blog el mes que biene) estoy muy de acuerdo en todos los puntos. Es mucho lo que hay que aprender para los que no tenemos esperiencia en NADA relacionado con el blogging, y a ratos se puede hacer agobiante.

    Por cierto, más adelante me interesaré por tu servicio de crear videos para bloggers, que ¡el video es el futuro! Por desgracia para mi, que soy muy tímido ¡maldita sea! jaja

    Saludos.

    • Irene
      Publicado a las 17:35h, 30 noviembre Responder

      Hola, Jose!

      Yo empecé este verano a gestar TeComunicas y me acuerdo que los primeros días eran desesperantes… cuanto más buscaba, más temas sobre los que no sabía NADA me encontraba… y eso resultó muy agobiante. Lo más curioso es que, cuanto más avanzas, más te das cuenta de que no sabes nada, porque empiezas a abrir nuevas puertas que te llevan a nuevos caminos totalmente desconocidos… ¡pero eso es también lo más apasionante!

      Cuando necesites ayuda con tus vídeos, te estaré esperando 😀 yo no me muevo de aquí. Como bien dices, el vídeo es el futuro y hay que aprovecharlo. (La timidez no es un obstáculo, te lo digo yo!).

      Un fuerte abrazo. Gracias por pasarte. Te envío mucha energía positiva para tu blog en ciernes! 🙂

      Irene

  • Megaguía: los valores del emprendedor aplicados al vídeo
    Publicado a las 09:28h, 01 diciembre Responder

    […] Cuando decidiste abrir un blog o un negocio en internet, probablemente no pensaste en todo lo que tendrías que aprender a partir de ese momento. […]

  • Begoña
    Publicado a las 22:54h, 29 diciembre Responder

    ¡Hola Irene!

    Total y completamente identificada. Me ha gustado mucho tu entrada 🙂

    Hay cosas de las que dices que aun sabiéndolas todavía me cuestan, jejeje. Pero sigo en el camino. Esto de los blogs es todo un mundo y como bien dices tener una «manada» con la que poder comunicarse es genial, aunque reconozco que no me sale natural ya que tiendo a ser como «palomo…» pero «in extremis», jajaja. No obstante, es la leche poder compartir con personas que te entienden sin necesidad de estar explicando miles de cosas, jajaja.

    Enhorabuena por este artículo y por tus logros Irene. ¡Eres una crack!

    ¡Abrazo y gracias por compartir!

    • Irene
      Publicado a las 09:43h, 30 diciembre Responder

      Hola, Begoña!

      La «lástima» del mundo virtual es que las personas con las que compartes códigos y entendimientos estén cada uno en una punta del mundo! Pero bueno, también tiene su gracia y nos permite escribir artículos catárticos como éste, jajaja 🙂

      Un abrazo a ti también. Muaks!

      Irene

  • Isabel
    Publicado a las 13:46h, 28 marzo Responder

    ¡Muchas gracias por este artículo tan completo y realista! Yo llevo como dos meses ya pensando en un nuevo blog y haciendo preparativos, como tú bien dices como si fuera a abrir la nueva tienda Apple  Por cierto, ¿eres Irene la de La cocina verde, el blog de comida vegana?? Lo visité hace meses, y ¡ahora al ver tu foto me he acordado! Seguro que volveré a pasarme por aquí próximamente, ¡un saludo!

    • Irene
      Publicado a las 11:22h, 29 marzo Responder

      Hola, Isabel!

      Gracias a ti por pasarte por aquí. Jeje, la verdad es que los preparativos pueden llevarnos muuuuuucho tiempo… Al final, pienso que lo mejor es lanzarse a la piscina aunque no todo esté perfecto!

      Sí, soy la de la cocina verde! Cuánto tiempo de aquello! Justo el otro día estuve mirándolo… no me acordaba de casi ninguna receta! 🙂

      Un abrazo, nos vemos por aquí!

      Irene

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