para mejorar tu comunicación, lee más y mejor

Para mejorar tu comunicación, lee más y mejor

Cuando oigo a alguien decir que quiere ser escritor pero admite sin reparos que no le gusta leer, a mí hay algo que no me cuadra.

Todos nos vemos más o menos obligados a escribir: escribimos e-mails, notas-recordatorio, informes, diarios… Y, aun así, nuestra capacidad expresiva no mejora cuanto más escribimos.

De la misma manera, todos hablamos. ¡Y vaya si lo hacemos!; a veces, más de lo necesario. Y, sin embargo, tampoco por mucho hablar nos comunicamos mejor.

En el vídeo de hoy te quiero contar cuál es, para mí, el mejor hábito que puedes implantar en tu vida para mejorar tu capacidad expresiva y comunicativa: la lectura.

 

Para mejorar tu comunicación, lee más y mejor

Pero, como te cuento en el vídeo, no basta con leer; también es necesario que pongamos atención en aquello que leemos, que superemos la pereza de consultar el diccionario o la enciclopedia cuando hay algo que no entendemos o cuando nos falta contexto, y que desarrollemos una conciencia crítica que nos permita separar el grano de la paja para decidir qué es lo que nos sirve y qué preferimos desechar, aunque sea de momento.

Unos días atrás leí esta noticia en la que se pone de manifiesto la carencia de habilidades expresivas (en este caso a nivel de escritura) en profesionales que deben comunicarse a diario.

Dos declaraciones del artículo llamaron especialmente mi atención:

  1. He formado a más de 2.000 directivos que, pese a tener grados y másteres, no eran capaces de redactar un informe claro y directo. Miguel Janer, profesor de la UNIR. 
  2. Los estudiantes de Periodismo llegan a la universidad sin saber escribir. Joan Corbellà, profesor de comunicación de la UPF. 

Hace poco me di cuenta de algo, y es que la manera en que escribimos es un reflejo de cómo organizamos nuestros pensamientos y de cómo hablamos con nosotros mismos.

Si escribimos de forma clara, ordenada e inteligible, significa (pienso yo) que nuestra mente está dispuesta de la misma manera: tenemos claridad, orden y conexiones de ideas que somos capaces de comprender y de transmitir para que otros las comprendan.

Me temo que, con el habla, sucede lo mismo. Cuanto más claramente nos expresamos, más ordenado tendemos nuestro cerebro y, por tanto, más dispuestos estamos a entendernos y a hacernos entender.

Un habla clara es síntoma de un pensamiento claro Clic para tuitear

Y creo que la lectura es el hábito más eficaz para desarrollar nuestras ideas y dar claridad a nuestros pensamientos. Yo ya te he contado cómo creo que leer puede ayudarte a mejorar como comunicador; ¿qué piensas tú? ¡Cuéntamelo en los comentarios!


PD: Si eres nuevo por aquí, quizás no sepas que, además de Tecomunicas, tengo otro proyecto: se trata de Léeme, un programa para televisión online sobre divulgación literaria. Te invito a conocerlo aquí; quizás te dé alguna idea de por dónde empezar a implementar, ampliar o retomar el hábito de la lectura 😉

 

Irene
irene@tecomunicas.com

Apasionada de la literatura, especialista en copywriting y storytelling. Comunicadora nata. Quiero que te vuelvas a enamorar de tu negocio literario y lo haré poniendo mis herramientas a tu servicio para que aumentes tus ventas y consigas clientes recurrentes.

2 Comentarios
  • Andrés
    Publicado a las 05:31h, 17 febrero Responder

    Hola Irene

    Todos esos beneficios de la lectura los he experimentado por mi mismo, es increíble cómo una actividad tan «simple» aporta tanto, y más increíble aún lo poco (o nada) que leen algunas personas.

    A mi me me aportó algo adicional hace unos años:
    Cuando era exageradamente tímido y me resultaba difícil encontrar un tema para conversar (era un pésimo comunicador) me dí cuenta de que hablar de las historias que leía me ayudaba a conectar con algunas personas.

    Tal vez la lectura debería recomendarse como una «ayuda para enfrentar la timidez». 😉

    Me gustó mucho este artículo.

    Un abrazo!

    • Irene
      Publicado a las 08:43h, 18 febrero Responder

      Hola, Andrés!

      Gracias por aportar tu experiencia! Yo pienso que quizás eso te suceda porque al leer desarrollamos la empatía, ya que para vivir realmente un libro tenemos que meternos en la piel de sus personajes y, por tanto, comprender por qué hacen lo que hacen (y a veces hacen cosas que nosotros jamás haríamos).

      Me encanta que hayas relacionado la lectura con la empatía; yo no lo había pensado para este artículo, pero es cierto que es así y que al desarrollar la empatía somos también mejores comunicadores, pues podemos comprender mejor a nuestro público y desarrollar estrategias para conectar con ellos.

      Un abrazo!

      Irene

Publica un comentario