#Videoconsejos: claves para crear un marketing de contenidos que aporte verdadero valor [COMUNICACIÓN]

Que tire la primera piedra quien no haya pretendido venderse alguna vez gritando a los cuatro vientos “¡¡¡EH, MÍRAME!!!, yo soy el mejor, ¡¡¡CÓMPRAME!!!”.

Cuando empiezas con tu negocio estás ansioso por hacer lo que te gusta y recibir una recompensa económica por tus servicios. Estás seguro de que eres bueno y no puedes esperar ni un minuto más para demostrarlo con tus primeros clientes.

Por eso es posible que tú, como yo, hayas pensado que la manera más rápida de comunicar tu valor profesional es diciéndoles directamente a tus potenciales clientes lo mucho que vales y lo bien que trabajas.

Puede que lo hayas hecho en redes sociales, en una página web absolutamente centrada en ti (error) o dedicándote a echarte flores en reuniones con personas que se interesaron por tus servicios.

Y dime, ¿cuál ha sido el resultado de contarles a todos por activa y por pasiva lo bueno que eres?

No hace falta que respondas. Por experiencia propia, sé que el resultado es cercano a cero.

El “yo soy el mejor” está pasando lentamente a mejor vida y está dejando hueco a lo que conocemos como marketing de contenidos, que es el plato fuerte del modernete inbound marketing 😉

Con el marketing de contenidos puedes atraer y generar clientes no ya contando descaradamente lo bueno que eres, sino demostrándolo.

En esta serie de #videoconsejos quiero contarte cómo crear un marketing de contenidos que aporte verdadero valor a tu audiencia y atraiga clientes.

¡Vamos a ello!

 

#Videoconsejos: claves para crear un marketing de contenidos que aporte verdadero valor [COMUNICACIÓN]

1.- ¿Qué es el marketing de contenidos?

A lo mejor has escuchado ya hablar del marketing de contenidos, o del inbound marketing, del que es la piedra angular.

¿Y cuál es el objetivo de este marketing de contenidos? Pues conseguir que tu público objetivo, tu cliente potencial, te encuentre a ti antes de que tú tengas que hacer cualquier acción para llegar a él de una manera invasiva, tradicional, como la publicidad de toda la vida.

Piensa en esto: cuando tú te acercas a otra persona es porque piensas que puede aportarte algo a nivel intelectual, material, emocional, espiritual, lo que sea.

Pues lo mismo sucede con tu cliente potencial. Él se acerca a ti porque siente, consciente o inconscientemente, que tú vas a resolver un problema que él tiene, que vas a satisfacer una necesidad.

Pero claro, ¿cómo le haces saber tú a esa persona que eres el adecuado para resolver su problema? Lo que hemos hecho durante toda la vida ha sido recurrir a la publicidad tradicional, que en el fondo se basa en decir que yo soy el mejor para resolver lo que tú haces, y te tienes que fiar de mi palabra.

Últimamente lo que hacemos para dar más credibilidad a nuestra figura profesional es poner testimonios, sobre todo en las páginas web de marca personal. Yo pongo un testimonio de un cliente satisfecho y te pido a ti, que no me conoces, que ciegamente te fíes de las palabras de esa persona para confiar en mí, en mis servicios profesionales.

Ésa es una opción que está bien y que no hay que rechazar, pero yo pienso que hay que complementarla con el marketing de contenidos. A través de él creamos precisamente ese contenido que demuestra que nosotros sabemos lo suficiente sobre un tema como para resolver el problema de nuestro cliente potencial o satisfacer una necesidad al respecto de ese tema del que nosotros somos especialistas.

Una vez te decides a hacer marketing de contenidos, la pregunta es: ¿en qué formato? Y la respuesta que yo te daría es: pues bueno, prueba. Ahora Internet te lo pone más fácil que nunca para probar un montón de formatos y decidir con cuál te quedas. Puedes escribir artículos, hacer un podcast, grabar vídeos…

Yo pienso que el formato lo tienes que elegir basándote en dos variables. La primera es que ese formato a ti te guste, que te sientas bien haciéndolo. A lo mejor al principio no, porque te falta práctica, pero tienes que intuir que en el futuro te vas a sentir cómodo en ese formato.

La segunda variable es que tu público objetivo, tu cliente potencial, tiene que utilizar ese formato. Es decir, si tú por ejemplo vas a vender moda a adolescentes, probablemente vas a tener que optar por el vídeo en lugar de por los artículos escritos, porque lo más probable es que tu cliente potencial esté más en YouTube que en un blog.

 

2.- ¿Qué puedo hacer yo para hacerle la vida más fácil a mi cliente potencial?

Una vez ya sabes quién es tu cliente potencial y sobre todo qué formato utiliza para consumir información y marketing de contenidos, llega la hora de hacerte la siguiente pregunta:

¿Cómo puedo yo hacerle la vida más fácil a esa persona?

Esta pregunta que te haces a ti mismo te ayuda, por una parte, a definir cuál es el problema que tiene esa persona y cuál es la necesidad que quiere satisfacer, y por otra parte también te orienta a que averigües cómo tú puedes satisfacer esa necesidad o resolver ese problema.

Una vez te haces esta pregunta y reflexionas sobre ella ya puedes empezar a crear ese contenido de valor y relevante para tu cliente objetivo, que realmente le sea útil en su vida y que contribuya a satisfacer esa necesidad.

Ojo, porque puedes darle mucho contenido gratuito -en eso se basa el marketing de contenidos-, pero en algún momento tienes que parar y decir: “no, a partir de aquí tú tienes que contratar mis servicios y pagarme si quieres que yo te resuelva hasta el final el problema que tienes o que satisfaga tu necesidad”.

Dónde colocas esa línea que separa lo gratuito de lo de pago -de lo premium, por así decirlo- es una cuestión de cada profesional. Cada uno tenemos que decidir dónde ponemos esa línea, y esto daría para otra serie de videoconsejos.

 

3.- Pon el foco en aportar valor

Uno de los primeros y principales errores de mentalidad que cometemos cuando empezamos a buscar clientes es pensar que nuestro objetivo es venderle algo a esos clientes.

Cualquier objetivo que no dependa de ti exclusivamente tiene un porcentaje de probabilidades de fracaso, porque claro, hay una parte del proceso que tú no controlas, hay una persona que va a hacer o a no hacer que ese objetivo se consiga.

Y vender es un objetivo que no depende del todo de ti, aunque esto nos resulte a veces difícil de procesar. ¿Por qué? Porque tú puedes dar lo mejor de ti comunicando las bondades de tus servicios y de ti como profesional, pero hay una segunda parte -que es el cliente potencial- que va a decidir si se deja vender algo por ti, si te compra.

Así que mi tercer videoconsejo es que, a la hora de hacer marketing de contenidos, quites el foco de vender, no pienses que tu objetivo es vender, y pongas el foco en aportar valor para contribuir a que la vida de la otra persona crezca en bienestar, porque tú le estás dando una información útil y relevante para ella.

Esa información, ese contenido que tú le aportas, le va a ayudar a resolver un problema o a satisfacer una necesidad.

Y, curiosamente, cuanto más quitas el foco de la venta y más lo pones en aportar valor, más ventas te llegan como consecuencia de esa decisión tuya de dar mucho de forma normalmente gratuita sin esperar que los resultados lleguen al día siguiente.


Como siempre, ha llegado tu turno 😉 ¿Ya estás desarrollando una estrategia de marketing de contenidos? ¿Cuál es tu público objetivo y el formato que prefieres para comunicarte con él? Te espero en los comentarios.

Irene
irene@tecomunicas.com

Apasionada de la literatura, especialista en copywriting y storytelling. Comunicadora nata. Quiero que te vuelvas a enamorar de tu negocio literario y lo haré poniendo mis herramientas a tu servicio para que aumentes tus ventas y consigas clientes recurrentes.

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