#Videoconsejos: Deja ver tu marca personal en tus textos [COPYWRITING]

Tal vez te haya sucedido. Y quiero decirte que no es raro: todas las personas que empezamos a comunicar por escrito para cumplir nuestros objetivos profesionales tropezamos con la misma piedra.

Te estoy hablando del largo camino que probablemente tendrás que recorrer para lograr que tus textos se expresen tal y como tú eres.

Para lograr que todo lo que escribes sea un reflejo de tu manera de comunicarte cuando hablas con los demás.

Para lograr que tus textos expresen tu autenticidad, es decir, tu marca personal.

Tu marca personal es todo aquello que te hace único, esa huella inconfundible que dejas en las personas y que hace que te distingan de entre todos los demás.

Tu marca personal incluye ese valor añadido que solamente tú puedes aportar. Esto engloba, claro, tu propuesta de valor profesional.

Si quieres llegar a tu cliente objetivo y empatizar con él para lograr que apueste por ti, es imprescindible que tus textos estén alineados con tu marca personal.

Pero, como te digo, escribiendo es difícil llegar y besar el santo. Lo más probable es que tengas que seguir ciertos pasos para escribir textos que dejen ver tu marca personal y que no despejen todas las dudas sobre tu propuesta de valor profesional.

En esta serie de #videoconsejos quiero darte tres claves para lograr que tus textos empiecen a expresar tu marca personal y dejes de sonar como uno más.

 

#Videoconsejos: Deja ver tu marca personal en tus textos

1.- El secreto: tu tono de voz

Tu marca personal es todo aquello que te hace único, todo eso que solamente tú puedes aportar.

Es decir, que tu marca personal te expresa a ti: expresa tus valores, tu manera de ver el mundo, tu personalidad y también tu propuesta de valor profesional.

¿Cuál es el reto ahora? Pues que tus textos también expresen todo eso, que tus textos expresen tu marca personal. Y de eso te quiero hablar en esta serie de videoconsejos.

¿Cómo podemos expresar nuestra marca personal a través de nuestros textos? Pues gracias a que existe algo llamado el tono de voz.

¿Y qué es el tono de voz? Pues es tu estilo único y particular de comunicación. Este tono de voz abarca mucho: desde las palabras que utilizas con más frecuencia, hasta esa expresión que te caracteriza, pasando por las vibraciones que despiertas en la gente que te lee.

Pero claro, el tono de voz es algo relativamente difícil de desarrollar, porque te exige que estés muy conectado con tu autenticidad y que además no tengas miedo a mostrarte al mundo tal y como eres. Y esto ya sabemos todos que es algo difícil de encontrar, una persona que se muestre al mundo sin ningún tipo de inseguridad ni de miedo.

Pero claro, además el tono de voz cambia constantemente, porque tú cambias constantemente. De lo que se trata es de desarrollar un tono de voz que, a pesar de que cambie con el tiempo de forma natural, sea lo suficientemente reconocible, memorable, inconfundible; que la gente, cuando lo lea, sepa que tú estás detrás de ese texto.

Una muy buena manera de empezar a reencontrarte con tu tono de voz es fijarte en cómo te comunicas de forma hablada con los demás. La forma en la que hablas se va a ver muy reflejada en la forma en la que escribes.

Así que ya sabes por dónde empezar: pon conciencia en cómo te comunicas oralmente con los demás.

 

2.- Preguntas poderosas

Ya te dije que encontrarte con tu tono de voz puede conllevar un largo camino, pero aun así es esencial que empieces definiendo un tono de voz a grandes rasgos, porque claro, si no no te vas a poder comunicar.

Si ya has hecho antes un trabajo de marca personal esto te va a resultar más sencillo, pero si no te puedes empezar a hacer preguntas como por ejemplo las siguientes:

¿Yo sueno directo o sueno más bien abstracto? ¿Sueno más formal o sueno más informal? Porque de esta pregunta va a depender que te dirijas a tu audiencia como usted o como tú, como vosotros.

Otra pregunta que te puedes hacer: ¿yo, de manera natural, sueno más simpático o sueno más cortante? Por ejemplo, Risto Mejide es una persona con un tono de voz muy directo, informal y, sobre todo, muy cortante, mucho más cortante que simpático. Él te gustará más o menos, pero nunca podrás decir que no tiene un tono de voz único, personal, inconfundible. Y de eso es de lo que se trata, de llegar a desarrollar un tono de voz memorable, reconocible.

También te puedes preguntar qué emociones y valores quieres transmitir con tu tono de voz, porque esas emociones van a ser las que teñirán tus textos. No es lo mismo que quieras transmitir predominantemente rabia que que quieras transmitir alegría. El tono de voz va a cambiar radicalmente.

Una vez ya tengas definido a grandes rasgos tu tono de voz, empieza a aplicarlo de la misma manera en todos los canales de comunicación: redes sociales, artículos, e-mails… Si empiezas a aplicar un tono distinto a los distintos canales de comunicación tu audiencia se va a confundir, no va a saber quién le está hablando en cada momento.

La coherencia (recuerda la palabra: COHERENCIA) es esencial en el tono de voz.

 

3.- No existen fracasos, sólo resultados

Te lo aviso desde ya: para encontrar tu tono de voz para tus textos vas a tener que invertir mucho tiempo y hacer muchas publicaciones en artículos, redes sociales, enviar e-mails, etc.

Claro, encontrar ese tono de voz con el que te encuentras 100% a gusto no es cosa de un día, pero mientras tanto no puedes estar callado. Además, es escribiendo como encontrarás el tono de voz con el que estás cómodo.

Así que el tercer consejo de esta serie de videoconsejos es éste: prueba, experimenta y desecha. Escribe todo lo que puedas a través de distintos canales de comunicación, porque eso será lo que te dará pie a probar distintas maneras de comunicar, distintos estilos de comunicación.

Poco a poco verás qué palabras y expresiones van más con tu tono de voz y cuáles no te pegan para nada.

Imagínate que tu tono de voz es como un diamante en bruto y que para llegar al tesoro, al núcleo, tienes que pulirlo… y como lo vas a pulir va a ser a base de práctica y de ensayo-error.

Tenemos muy metida en la cabeza la idea de que hay éxitos y hay fracasos, pero lo que yo pienso es que lo único que existe son resultados. Así que cada vez que escribas algo que no te convence demasiado, que crees que no va con tu tono de voz o con tu marca personal, no lo consideres un fracaso: considéralo un resultado y, simplemente, sigue probando 😉


Tu turno, amigo mío. ¿Qué tres adjetivos dirías que definen tu tono de voz actualmente? ¿Piensas que tus textos están reflejando tu marca personal?

¡Te espero en los comentarios!

Irene
irene@tecomunicas.com

Apasionada de la literatura, especialista en copywriting y storytelling. Comunicadora nata. Quiero que te vuelvas a enamorar de tu negocio literario y lo haré poniendo mis herramientas a tu servicio para que aumentes tus ventas y consigas clientes recurrentes.

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